Debajo del barro

De la militancia urgente al proyecto

La Unidad Móvil de Atención a Personas Migrantes nace tras la DANA que arrasó Valencia el 29 de octubre de 2024. Miles de personas migrantes —muchas en situación administrativa irregular— quedaron atrapadas en una emergencia silenciosa: sin vivienda, sin ingresos, sin acceso a ayudas públicas y, en muchos casos, sin existir administrativamente.

De esa ausencia institucional surgió la autoorganización. Así comenzó la Unidad Móvil de Atención a Personas Migrantes (UMAPM): primero como militancia urgente, después como proyecto estructurado, convirtiendo la rabia y el abandono en red, estrategia y acompañamiento integral.

En un año, la Unidad Móvil ha atendido a más de 200 personas de 18 nacionalidades, acompañado integralmente 90 expedientes de regularización extraordinaria y gestionado más de 50.000 euros en ayudas económicas directas. Detrás de cada expediente hay una vida que recupera la posibilidad de trabajar, alquilar una vivienda, acceder a sanidad o simplemente dejar de vivir con miedo a una expulsión. El impacto no se limita a quienes obtienen documentación: alcanza a familias enteras, redes comunitarias y generaciones futuras.

La militancia también ha sido, y es, incidencia política —reuniones con partidos políticos, intervenciones en plenos municipales—; fue denuncia pública en prensa, televisión y mesas redondas; fue análisis constante del territorio y conexión con otras entidades sociales. Fue sostenerse cuando el cansancio era estructural.

La UMAPM sigue acompañando a las personas migrantes afectadas por la DANA en la renovación de sus regularizaciones, está recopilando datos de aquellas personas que puedan acogerse a la regularización extraordinaria estatal de 2026, y acompañando casos más complejos que no se limitan sólo a una regularización administrativa.

La autoorganización migrante no es una respuesta improvisada a una crisis; es una práctica sostenida en el tiempo que genera derechos donde el Estado genera vacíos.

Esta Unidad Móvil es heredera directa de la participación en la ILP Regularización Ya —una iniciativa legislativa popular que convirtió la militancia en propuesta de ley, y la propuesta de ley en esperanza concreta en 2026 para miles de personas en situación irregular (garantizará derechos básicos a más de 700.000 personas). El lema “Por Justicia Social”, es símbolo del movimiento Regularización Ya que ha conseguido un hito histórico en la sociedad española tras años de trabajo. Una lucha que ha dado sus frutos en la aprobación de la regularización extraordinaria estatal en enero de 2026.

Debajo del barro no es solo un nombre. Es una verdad que atraviesa los cuerpos y las vidas de las personas migrantes en situación irregular: después de una catástrofe, no todas las personas pueden levantarse al mismo ritmo ni con los mismos privilegios. El barro pesa más para quienes, por la situación administrativa en la que se encuentran en ese momento, han sido relegados por las instituciones, para quienes la falta de derechos convierte cada paso en una lucha por existir.

Este proyecto fotográfico documenta ese proceso: cómo la militancia organizada puede transformarse en estructura, cómo la autoorganización migrante produce cambios sociales concretos y cómo, en contextos de catástrofe, son las propias comunidades las que construyen derechos cuando las instituciones fallan.

Debajo del barro no solo habla de exclusión; habla de la capacidad colectiva de generar futuro allí donde parecía no haber nada.