Aquellas incompetencias, estos lodos | DANA Valencia 2024

La DANA del 29 de octubre de 2024 en Valencia fue un episodio de lluvias torrenciales y tormentas muy localizadas que provocó inundaciones rápidas, desbordamientos de barrancos en varios barrios y municipios, y daños significativos en infraestructuras, comercios y viviendas, educación, sanidad, agricultura y parques naturales como la Albufera..

Estas imágenes del inicio de la catástrofe siguen siendo una evidencia contundente de la magnitud del daño. Muestran calles inundadas, vehículos arrastrados, comercios completamente arrasados y viviendas donde el agua llegó a niveles que hicieron imposible cualquier reacción rápida. Son escenas tomadas en las primeras semanas, cuando la prioridad de miles de vecinas fue despejar de barro viviendas, comercios y calles, y obtener recursos de primera necesidad.

También exponen fallos que no pueden atribuirse solo a la fuerza de la lluvia. En los momentos iniciales hubo falta de coordinación entre administraciones, avisos que no llegaron a tiempo y recursos de emergencia insuficientes para la envergadura del episodio. Mientras el agua avanzaba, muchos barrios quedaron desatendidos durante horas cruciales. Reflejan un sistema de prevención que no respondió con la rapidez necesaria y un protocolo que no contempló escenarios que, según los expertos, eran previsibles.

El propósito de este texto es contextualizar lo que se ve: no solo destrucción causada por un fenómeno meteorológico extremo, sino también las consecuencias de una respuesta institucional inexistente antes, durante y en los primera días de la recuperación. No es solo memoria visual; es un recordatorio. La catástrofe inicial está congelada en estas fotos, pero lo que las originó —la negligencia, la incompetencia y el abandono— sigue estando presente. Son una llamada de atención sobre lo que debe corregirse para que un desastre así no vuelva a repetirse.

Donde el agua avanzó sin resistencia, lo hizo también la sensación de desamparo.