Ayer día 20 de junio la plataforma Plan de Choque Social, formada por más de 500 organizaciones en el estado, convocó una jornada de protestas descentralizada en 16 ciudades para exigir medidas que pongan la vida en centro.
La plataforma nace al inicio del estado de alarma provocado por la pandemia del COVID-19, dado que, como la misma indica, “consideramos que las medidas que se han tomado hasta el momento para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19 se quedan cortas en la protección de la mayoría de la sociedad, excluyen a los sectores más empobrecidos y no han tocado los privilegios de las élites ni los beneficios de las grandes empresas.”
Organizada en dos columnas que permiten mantener las distancias de seguridad, a las 20:00 partía la manifestación desde la plaza del Ayuntamiento de Valencia hasta la plaza de la Virgen, donde se ha procedido a la lectura de un manifiesto con reivindicaciones como “la derogación de las reformas laborales del PP y PSOE y el impulso de una renta básica incondicional; la recuperación de todos los servicios públicos privatizados, la apertura de los centros de salud por las tardes y el desarrollo de una industria valenciana pública de los medicamentos y la tecnología sanitaria; así como garantizar una vivienda digna, prohibir los desahucios y suspensión del pago de alquileres o hipotecas y suministros energéticos para los colectivos más vulnerables”.
Han participado distintas organizaciones valencianas entre las que se encuentran SEPC València, PAH València, EntreBarris, Per l’Horta, Psicòlegs i Psicòlogues sense fronteres, Ecologistes en acció, Sillas contra el hambre y Assemblea feminista 8M Castelló entre otras.